Nuestra misión es simple pero ambiciosa: elevar la ruana y el poncho —piezas icónicas de nuestra identidad— a objetos de deseo global, optimizados para el mundo moderno.
Para diseñar nuestros productos, es necesario desarrollar una serie de pasos, a fin de lograr un producto que cumpla con los requisitos que para nosotros son el ADN de nuestra marca: calidad y prendas únicas.
Una manta puede tener un dibujo muy bonito, pero si la fibra no ha sido bien descerdada y lavada,tendrá una textura áspera. O si se ha realizado con un hilado muy grueso, resultará pesada y poco práctica para quien la use.
Para nosotros elegir cada hilado, su lavado y cuidado son parte importante del proceso que se realiza con tanta atención como su posterior tejido.
Parte de nuestro trabajo consiste en potenciar la creatividad de cada artesano, creando nuevos diseños de acuerdo a las necesidades de los compradores, siguiendo las tendencia de la moda y nuestra propia inspiración al recorrer cada lugar en busca de esta experiencia. Cuidando los detalles que hacen que cada prenda sea única y tenga el ADN propio de quien la realizó.
Es importante que el comprador valore que puede haber 100 mantas de los mismos colores y el mismo tejido, pero son 100 mantas únicas, porque cada uno fue realizada por distintas personas, con distintas fibras, y en momentos distintos, nunca va a haber dos mantas iguales.
Hoy el Comercio Justo y la Moda sustentable marcan no sólo un concepto de valorización social y compromiso, sino que forman parte del nuevo lujo, se han puesto estos conceptos en la parte más alta de la pirámide social , siendo fomentados y apoyados no sólo por los gobiernos sino también por las corporaciones que buscan transmitir este concepto a sus clientes.